Posible interpretación fundamentada
La respuesta 7 puede ser matemáticamente correcta si la pregunta fuese, por ejemplo, «¿cuántas piezas de fruta hay en total?». Pero esa pregunta no aparece.
La respuesta 3 también podría ser correcta ante otra pregunta posible: «¿cuántas manzanas hay?».
Por eso, ninguna de las dos respuestas puede valorarse aisladamente como correcta o incorrecta sin conocer primero qué se está preguntando.
La tercera estudiante identifica una cuestión estructural más profunda: los datos no determinan por sí solos el problema.
Desde el Atlas NCTM, resolver problemas supone interpretar la situación, identificar relaciones, decidir qué se quiere averiguar y comunicar el razonamiento; no únicamente seleccionar una operación a partir de los números disponibles.
Desde el Atlas Aprendizaje y Matemáticas, la tarea permite hacer visible una respuesta automática bastante habitual: números → operación → resultado. Escuchar las distintas respuestas y detenerse en la función de la pregunta ayuda a interpretar cómo está representando cada estudiante la situación antes de intervenir.
El interés del caso no está, por tanto, en considerar que la tercera estudiante «es la que sabe». Está en utilizar las tres respuestas para descubrir qué estructura atribuye cada persona a un problema matemático.